29/03/2010
Vins Miquel Gelabert
En el año 1931 los vinos mallorquines, a pesar de haber superado ya la filoxera se encuentran en la más absoluta decadencia. En ese contexto únicamente el romanticismo del joven y emprendedor Jose Luís Ferrer puede explicar la idea de crear una nueva bodega en Mallorca. La guerra civil empeora las cosas, la industria del vino queda relegada a un segundo plano ya que la economía de subsistencia se centra en otros productos prioritarios.
En los años 60, el boom turístico lejos de beneficiar a los vinos de la tierra potencia e introduce los tradicionales vinos peninsulares hacia los que se decantaba la industria del turismo de masas. Muchos bodegueros cerraron o transformaron sus negocios en distribuidoras pero las Bodegas José L. Ferrer, nuevamente contracorriente, siguen adelante.
Mucho tuvieron que luchar las bodegas en las décadas de los 80-90 para conseguir el objetivo por el que llevaban esforzándose tantos años: la Denominación de Origen para la Comarca de Binissalem. Mallorquines y foráneos reconocieron ya en las Bodegas José L. Ferrer y su marca Franja Roja, uno de los máximos exponentes de calidad y prestigio de la isla. Su firme apuesta por la innovación y la calidad sin olvidar sus tradicionales raíces han colocado a la bodega y sus vinos en los niveles de reconocimiento internacional que merecen.
Tres entusiastas e inconformistas generaciones de la vinatera estirpe de los Ferrer han continuado enriqueciendo el legado recibido, desde el abuelo -Jose Luís Ferrer Ramonell- hasta los nietos -Sebastián Roses y Jose Luís Roses han seguido estudiando dentro y fuera de nuestras fronteras nuevas y viejas técnicas enológicas del mundo para aplicarlas o adaptarlas a sus vinos. Y aunque sus avanzadas instalaciones combinan las técnicas tradicionales con lo mejor de las técnicas modernas y las tradicionales, es su ilusión por vivir el vino como una pasión transmitida generacionalmente lo que ha marcado el reconocimiento del que gozan en la actualidad.
Siglos de tradición de una tierra, pasión y esfuerzo de una familia, luz, magia, paisaje, cultura, ingenio, alma, tierra, uva, tesón y valentía son las esencias que atesoran todas y cada una de las botellas que salen de las bodegas de José Luís Ferrer y que Vins de Mallorca te invita a conocer:

Vino blanco joven elaborado con Moll, Parellada, Macabeo, Moscatel y Chardonnay.
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Vino blanco con crianza en barrica, elaborado con las variedades Callet, Moll, Macabeo y Parellada.
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Vino tinto con crianza elaborado con un 53% de Mantonegro y otras variedades de la DO Binissalem.
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Vino envejecido 2 años en barrica y elaborado con Mantonegro, Callet y Cabernet-Sauvignon.
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Vino rosado elaborado con Mantonegro, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Callet, Macabeo y Moll.
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