17/12/2009
Son Prim
Jaume Llabrés lo tiene claro: "En Son Prim hacemos los vinos que a nosotros nos gusta beber"
La historia de la bodega de Son Prim, es la historia del cultivo de la viña, del vino, y de Jaume Llabrés. En su trabajo como restaurador de muebles antiguos notaba la falta de sol y aire puro, gran pretexto para empezar a “restaurar” las viñas de su Familia. Y en la la casa familiar de Sencelles, conocida como 'Son Prim' - en cuyo pequeño celler se elaboraba cada año el vino para consumo de la casa y de los amigos-, Jaume guardo uno de los recuerdos mas inolvidables: siendo muy niño y después de dar mucho la lata, le dejaron subir al “cup” para “ayudar”, junto a su abuelo y su padre, en el pisado de los racimos. Que sensación!
Han pasado 15 años desde que se replantaron las 6 hectáreas de viñedo ubicadas en varias parcelas cercanas a la carretera de Inca - Sencelles . “El interés por mejorar la calidad de aquellos vinos nos llevó a plantear un nuevo concepto de trabajo y empezamos por el principio: las viñas. Se replantaron en el año 1993, sustituyendo las viejas plantas con variedades más aptas para la crianza como la merlot, cabernet y syrah”.
El siguiente paso -apunta Jaime- fue modernizar el celler, no la forma de hacer el vino. Y qué mejor manera de modernizarlo que hacerlo nuevo. Así se construyó una nueva bodega que inauguraría la vendimia del 2004.
Jaume cultiva en propiedad cerca de seis hectáreas, donde el terreno está formado por la arcilla roja que en Mallorca se denomina “call vermell”, arenas, calizas y una gran cantidad de cantos rodados. Esta arcilla actúa como almacén de nutrientes para las cepas, reteniendo el agua de la lluvia que además no corre ni profundiza demasiado ya que la zona es bastante llana. Todo ello conforma una tierra en la cual las raíces pueden alcanzar gran profundidad, y desarrollar un sistema radicular que obliga a la planta a buscar los mejores nutrientes. Para mantener la estructura del suelo, y favorecer la flora microbiana beneficiosa, se evitan los abonos minerales, ayudando a la tierra con materia orgánica únicamente cada dos o tres años.
Póker de Tintos al Blanco
El resultado de este compendio de tradición, entorno y saber hacer: 3 grandísimos vinos monovarietales que perduran en el tiempo, con una marcada personalidad, que reflejan la singularidad de las variedades foráneas Cabernert Sauvignon, Syrah, y Merlot y de la tierra donde se asientan. El nuevo CUP, un coupage elaborado con Mantonegro, Cabernet y Merlot envejecidos durante 16 meses en barricas separadas.
Mención especial merece el vino más original de la bodega, un blanco de uva tinta (de Merlot), del que elaboran unas 4000 botellas, que junto a las cerca de 50000 de vino tinto que hasta ahora hacían las delicias de los paladares mallorquines, y que últimamente liberan también sus taninos en las bocas de muchos de nuestros vecinos européos ya que, según Jaume, el vino es “un producto fascinante, sorprendente y diferente en cada añada. Es el brebaje mas civilizado que conozco, expresivo y comunicativo… se puede pedir más?”
“Hacer vinos de calidad, atractivos, que nos ayuden a disfrutar de la vida”, es el reto de Son Prim.
Sin perder su tipicidad de cabernet, en boca dominan sabores a cerezas negras y tostado.
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Desarolla aromas de frutas maduras y especias dulces, seguidos de aromas más complejos y balsámicos
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La intensidad aromática de la boca se conjuga a unos sedosos taninos que acarician el paladar.
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Vino tremendamente original. Es un blanco procedente de la uva tinta Merlot.
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